29/3/18

Los mensajes


    
    “Quiero verte”.

    “Y yo a ti”.

    “Te quiero tanto...”.

    “Y yo a ti”.

    “Si pudiera, iría corriendo hasta donde estés”.

   Silencio. Pasaron algunos minutos antes del siguiente mensaje. Ella esperaba leer en la pantalla: “Corre, ven” o, quizá, “Iré a verte”, hasta un “¿Quedamos a mitad de camino?”. Mientras, escuchaba la canción que le había enviado.

    Entró, por fin, un mensaje nuevo: 

    “Hola, cariño. Te amo”. 

    Pero no era él.

53 #setentapalabras
© JM Jurado

23/3/18

La tiña



Frente al espejo, antes de salir a la calle, se dijo:

            -Si la soledad fuera tiña, serías tiñoso.

            No dijo nada de la envidia, no sentía que fuera el caso. ¿O sí? Se terminó de arreglar lo poco que podía arreglar. Lo esperaban.

            Charló, sonrió, pisó las aceras al mismo paso que sus acompañantes. No estuvo solo, pero la soledad, a veces, no es el contrario de estar en compañía.


52 #setentapalabras
© JM Jurado

21/3/18

Lo peor



Creyó que aquello era malo. Lo peor. Supo que nada podría ser igual, que la distancia que ella había colocado se haría infinita. Que nunca volvería a amarlo. Que ella ya estaba en otro camino. Que su pasión y su deseo estaban en otro lugar.

     Cuando el médico le dijo que por aquella enfermedad su salud no corría peligro, confirmó que era cierto, que era lo peor. La había perdido.

51 #setentapalabras
© JM Jurado


17/12/17

La bendición


-Que dios lo bendiga, señor.

    Pero los dioses nunca habían depositado sobre él bendición alguna. Ni lo iban a hacer ahora. No le importaba, seguramente tendrían ocupaciones más importantes.

    Cuando ella, arrinconada en la puerta del supermercado, guardó en su desvencijado carro de la compra la leche infantil y los pañales que él acababa de entregarle, sonrió tristemente y su mirada, entonces, pareció divina. Quizá, aquella era la verdadera bendición.

50 #setentapalabras
© JM Jurado

14/12/17

A destiempo


Siempre creyeron que sus caminos se cruzaron a destiempo, que la vida debía haber sido otra, que era mentira que los destinos transitaran por callejones sin salida. Los relojes, hasta entonces, terminaron mostrado escasa generosidad con ellos.

     Habían dormido juntos, reído con la misma risa, se amaron luminosos y en el oscuro secreto. Siendo uno, lloraron. Cuando el tren llegó a la estación, volvieron a separarse. Hasta un nuevo viaje.

© JM Jurado

5/11/17

Adiós



Será imposible volver a acordar los desacuerdos sobre tus malos chistes, las risas ya no se oyen. Será imposible escuchar juntos a Joan Baez, ya la música se detuvo. Será imposible llenar lienzos con el color creado por tus manos, ya no hay luz. Será imposible sentir de nuevo el calor del roce que pasó desapercibido.

    Sólo queda lo posible. El último frío. Seguir queriéndote. El recuerdo que no muere.


48 #setentapalabras
© JM Jurado

30/10/17

El pasillo de las lágrimas



Al fondo del pasillo ella lloraba mientras él recogía las lágrimas entre sus brazos. Ayer también los vi. Eran otros, aunque ahora me parecieran los mismos. Debe ser que el dolor nos desdibuja y nos hace semejantes.

     Sé que ella no tardará en llegar hasta esta puerta abierta que la espera. Aunque el pasillo sea corto, es larga e injusta esta agonía de llegar a morir sin ya tener vida. 

© JM Jurado

30/8/17

La recta final. INVOLVE, Días 11, 12 y 13


De pronto, en los últimos días los relojes se aceleraron. Para todo faltaba tiempo. Desaparecida la tranquilidad, hasta escribir las crónicas diarias se hizo una labor titánica. Por eso hoy, ya a este lado del Atlántico, cercano a un Mediterráneo apaciguador, recobrado un sosiego que pronto se ha hecho nostalgia, con el recuerdo aún moviéndose ante mí nítidamente, resonando todavía los ecos de las risas y de las palabras cadenciosamente musicales, logro retomar el diario para poner el punto y seguido que, sin remedio, debía terminar llegando.

     Tracy y Carlos nos volvieron a llevar al parque el miércoles y Akbar propuso construir puentes el jueves. Ahora que repaso la obra de Elena Poniatowska, quien da nombre al parque que nos ha visto reír y jugar, y encuentro sus palabras sobre el pueblo silenciado de Ciudad de México, siento que nuestra energía le hubiera gustado. No éramos silenciosos, muy al contrario, gritábamos cómplices con una sola voz la libertad de ser y construir un futuro esperanzador. Y sobre los puentes de Akbar... su aparente fragilidad hecha de popotes mexicanos, pajitas españolas, straws escocesas y norteamericanas y palhinhas brasileñas enlazó los continentes con una fuerza indestructible, la que hemos estado alimentando y afianzando en estas dos semanas y permanecerá a prueba de huracanes y distancias. 
     
     Y llegó el viernes para encontrarnos inmersos en el esfuerzo de ser actores sin serlo. Quisimos ofrecer nuestra ilusión por formar parte de este inmenso equipo transformándola en una representación en el Teatro Cadavieco. Quisimos que la emoción tomara la forma de la sonrisa, como un prólogo a las lágrimas que la despedida anunciaban; que el circo, con sus alegrías y sus penas, diera forma al profundo sentimiento con el que partimos desde nuestros distintos orígenes rumbo a un mismo destino. INVOLVE Circus tomó cuerpo sobre las tablas del escenario y, a pesar del miedo y la incertidumbre que silenciosamente portábamos antes de que se apagaran las luces, el espectáculo de domadores, mujeres barbudas, bailes, malabarismos y otras artes terminó entre vítores y aplausos con una puesta en escena más que digna, a la que se sumaron los compañeros voluntarios mexicanos y que finalizó con la única frase posible y que a todos nos justifica: ¡No dejéis de soñar!

     Al otro lado de la balanza de los ofrecimientos, los amigos-hermanos mexicanos nos entregaron una bellísima canción rapera compuesta en exclusiva para nosotros, un hermosísimo baile mexicano y una energética muestra del impulso que anida en todos y cada uno de ellos. Las emociones ya estaban removidas cuando llegó el momento de entregar los certificados de aprovechamiento a los alumnos y alumnas del año pasado, a los que tanto quiero. Nada me detuvo entonces para subir al escenario y abrazarlos, certificando también junto a ellos la amistad que se inició hace doce meses, que todavía perdura y que se prolongará en el tiempo

     Ahora que nuestra presencia ya es ausencia, ahora que hemos dejado paso al largo curso que les aguarda para ampliar sus conocimientos y tocar con ellos a las puertas y abrir esas ventanas que muestran el futuro, he de confesar, de nuevo, que regresé más humildemente sabio de lo que fui. Allí se me regaló la verdadera esencia de lo que significa la entrega, el germen de la auténtica amistad nacida desde la primera mirada. Di lo que supe dar y recibí mucho más de lo que nunca sabré transmitir. A todos los que habéis formado parte de mi vida durante dos semanas...

¡GRACIAS!

22/8/17

La medida del tiempo. INVOLVE. Día 10


¿Cuánto tiempo llevamos en México? El calendario nos ofrece una respuesta rápida, pero el sentimiento pierde la cuenta fácilmente. La intensidad de lo vivido jornada a jornada provocó hace muchos días, tantos como los que estamos aquí, que los relojes dejaran de tener mucho sentido y el tiempo pasara a medirse en número de complicidades compartidas, de confidencias hechas al oído o de ilusiones alimentadas por los vientos que entran por las ventanas del aula. Este tiempo presente sólo completa su sentido cuando imaginamos el tiempo futuro, ese que se adivina pletórico de sueños cumplidos.

     En materia docente, hoy hemos continuado ampliando los conocimientos de WordPress y viendo las interconexiones que son posibles entre todas las aplicaciones que hemos estudiado. Los chicos y chicas ya comienzan a elaborar sus propios proyectos creativos, se marcan retos y obtienen resultados visibles que sirven de aliento para incrementar su entusiasmo.

    En otras materias, hoy ha sido el turno de mi actividad. Frida Kahlo y Octavio Paz han entrado en el aula y se han sentado con nosotros para hablar de amor y dolor a través de la pintura de una y de los poemas de otro. Conocer sus vidas y valorar el espíritu de superación de Frida o la defensa de los derechos humanos ejercida por Octavio han sido los hilos conductores que nos han permitido entrar en sus obras. Y hacerlo mediante el juego propuesto en la web creada para ello se ha convertido en una diversión que, creo, ha permitido abrir los poros y dejar que por ellos entraran de forma lúdica las imágenes y los versos.

     El tiempo avanza. Con relojes o sin ellos afianzamos los vínculos y estas raíces móviles que nos acompañan van profundizando. 

21/8/17

Con las manos y con el corazón. INVOLVE. Día 9


Regreso al aula. Nueva, y última, semana. Regreso a esa cuesta bacheada en la calzada y enmarañada de cables en las alturas que es la calle Chabacano. Una cuesta que, día a día, bajamos por la mañana con plenitud de energía -más aún en la jornada de hoy, tras haber sido alimentados ayer por los dioses- y subimos en la tarde poseídos por uno de esos cansancios reconfortantes, que no generan merma en el resuello sino sonrisas enriquecidas por el deber cumplido, las amistades cimentadas o la alegría del compromiso con uno mismo y con los demás, un sentimiento que va apoderándose del aula y sus moradores.

     Arrancamos la semana repasando los criterios de seguridad que han de tenerse en cuenta cuando uno entra a formar parte de una red social, algo que afecta especialmente a los chicos y chicas en edades vulnerables, como los nuestros, y abordando WordPress, la herramienta con la que terminarán construyendo sus páginas web o blogs que les permitirán abrirse al mundo. Comprobar como en éstas y en las demás aplicaciones que forman parte del curso, el interés y la curiosidad por aprender parecen no tener límites, justifica con creces nuestra presencia aquí. Nosotros sólo somos el interruptor que pone en marcha el flujo de la motivación, arrancando su ímpetu por crecer y conocer, provocando que, sobre todo, crean en ellos; en su potencial, para algunos hasta ahora desconocido; en su valía como seres humanos capaces de colocarse por encima de las adversidades, de las que algunos y algunas ya saben, quizá, demasiado.

     Hoy, en un arranque de generosidad, se han realizado hasta tres talleres. Estamos que lo regalamos... Dos de ellos se han ejecutado al unísono, creando para ello dos grupos diferenciados tanto en la sesión de la mañana como en la de la tarde. El primero estuvo relacionado con el séptimo objetivo de Desarrollo del Milenio: garantizar la sostenibilidad del medio ambiente. María y Verónica se encargaron de diseñar una actividad en la que el objetivo perseguido era impulsar la concienciación sobre la necesidad de reciclar. Tras los datos y la información, decenas de anillas de latas comenzaron a armarse entre sí para construir pulseras y llaveros de altísima bisutería, convirtiendo el reciclaje en un arte.

     Al mismo tiempo, otro grupo de chicos y chicas dieron sus primeros pasos en la maestría del ganchillo. De la mano de la catedrática hacedora de croché, Raquel, cogieron sus agujas e hilos de lana e iniciaron extraños movimientos entre sus dedos. No es fácil llegar al nivel de nuestra afamada profesora, pero ella les animó a insistir y perseverar, proponiéndoles como objetivo tejer uno de los pulpitos de la iniciativa solidaria dirigida hacia los bebés prematuros que pasan sus primeros días de vida en una incubadora.

     Y, por último, llegó un taller de conversación, que bien podría denominarse de apertura de corazones. Hablar, contar, decir al otro, esa actividad aparentemente sencilla y que tantas veces nos cuesta realizar, como aseguró Enrique, pretendía en un cara a cara, de esos que ya se hacen menos de lo deseable y se sustituyen por palabras en una pantalla, profundizar en las situaciones, problemas y realidades de nuestros alumnos. Y así, comprenderles mejor, quererles mejor y admirarles aún más de lo que ya lo hacemos. Pero esa pretensión se quedó corta y fue mucho más allá... Con los corazones abiertos pueden suceder muchas cosas inesperadas, pero siempre buenas. Hasta el llanto.