3/2/17

El hombro izquierdo


Ni cábalas ni dioses podían ayudarles a definir la materia del futuro, el de los días que habrían de venir. Sólo la incertidumbre encontraba un hueco entre las palabras y los deseos.

     Acomodó su cabeza en su hombro izquierdo, su preferido. Alargó el brazo y lo enlazó a su cintura, envolviendo el regalo ofrecido por ese instante. Ya vendrían los días hechos de distancia, cuando el reloj volviera a funcionar.

41 #setentapalabras
© JM Jurado

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